Yo no puedo decir que el cáncer haya sido negativo en mi vida. Sé que suena fuerte y desgarrado, y que es difícil de creer, pero para mí el cáncer ha sido un aprendizaje. El aprendizaje supremo. Lo que ha marcado un antes y un después en mi vida, en mis prioridades, en saber qué deseo realmente hacer.
El pasar de una rutina, de una vida perfectamente controlada, mis horarios, mi trabajo, el gimnasio, mis amigos, mi familia... Todo eso se para, se detiene inesperadamente. Y sabes que eso marca un punto de inflexión, porque aunque mañana vayas a trabajar, como lo harás al principio, imprimiendo de normalidad una situación totalmente anormal, tu mañana ya es diferente. Tu perspectiva ya no es la del ayer.
Durante días te despertarás y el primer pensamiento que acuda a tu mente será el de "tengo cáncer y no es un sueño". Acostumbrarse psicológicamente, mentalmente, a la idea de la enfermedad, es de los tragos más duros que hay que afrontar. Porque hay que tener en cuenta que el 98% de nosotros somos insconsciente, y durante el sueño es cuando se liberan nuestros miedos, nuestros temores. Es cuando nos encontramos solos frente a frente con esa realidad que al principio se nos hace esquiva, que no queremos mirar a los ojos pero que ahí está frente a nosotros, altiva y serena.
Desde ese momento aprenderemos a convivir con el miedo en sus distintas formas: tendremos miedo a los tratamientos, a que nuestro entorno social nos abandone o cambie, a que no encuentren la forma de decirnos las cosas para que nos sintamos mejor. A veces tampoco nos dejamos cuidar, porque nos enfadamos con el mundo, con la vida, porque nos quita lo que más necesitamos, porque en ese momento, entre tanto ajetreo de la vida diaria no habíamos pensado cuándo necesitamos momentos de paz. Cuán vital es poder tener un plan para mañana al que aferrarse y que el futuro no nos dé tanto vértigo.
Pero de alguna forma, nos vamos adaptando. Vamos pasando las distintas fases del tratamiento, pasamos la tan temida quimio (sin apenas efectos secundarios, apenas algunas molestias), la tan temida radioterapia (con una tolerancia excelente y radiodermitis de grado I) y a partir de ahí a recuperarse. A mí me provocó mucho cansando la radio, más que la quimio. Sin embargo, conseguí mantenerme activa durante todo el año y medio que duró mi periplo con la enfermedad y hoy es el día que miro atrás y no tengo malos recuerdos.
Tuve muchos, muchos regalos de vida. Y entre ellos, una de mis amigas me dijo un día: "yo no te voy a decir que me alegro de que hayas tenido cáncer, porque no me alegro, pero en cierta forma el que tú hayas sufrido la enfermedad y haya podido ver que hay otra forma de llevarla que no es negativa, me ha hecho cambiar totalmente mi perspectiva".
Ella asociaba el cáncer a todo lo que suele suponer: deterioro físico y emocional, sufrimiento, efectos secundarios que te impiden llevar una vida normal.... Y descubrió que se puede tener cáncer y seguir haciendo una vida normal. Una maravillosa vida normal.
Valoremos hoy lo que tenemos, ya lo decía ECKHART TOLLE: "Este momento -el Ahora- es la única cosa de la que nunca puedes escapar, el único factor constante en tu vida. Pase lo que pase, por más que cambie tu vida, hay una cosa segura: siempre es Ahora".
Pandora Oncología Psicosocial
Este momento - el Ahora- es la única cosa de la que nunca puedes escapar, el único factor constante en tu vida. Pase lo que pase, por más que cambie tu vida, hay una cosa segura: siempre es Ahora. ECKHART TOLLE.
domingo, 27 de octubre de 2013
jueves, 24 de octubre de 2013
CUIDADOS DEL PACIENTE CON CÁNCER
Los tratamientos que se emplean habitualmente en la lucha contra el cáncer suponen, además de los efectos secundarios propiamente dichos, una serie de cambios que afectan tanto a lo estético como a lo médico. Como para todo, no hay fórmulas mágicas pero si que hay unos consejos que podemos tener en cuenta:
1.- Cuidados de la piel durante la quimioterapia: en general la piel se vuelve más seca y podemos reaccionar incluso a productos que estábamos utilizando de forma habitual antes de comenzar con el tratamiento. Se recomienda el uso de agua templada en lugar de caliente, sustituir los baños por las duchas y no utilizar productos exfoliantes.
Tampoco se recomienda compartir brochas y utensilios de maquillaje, puesto que el paciente tiene más riesgo de contraer infecciones que si no estuviese a tratamiento.
Algunos efectos secundarios de la piel (rojeces, sequedad, etc) serán transitorios y otros (manchas en la cara similares a las producidas por el sol) tardarán más en irse y pueden requerir de tratamientos complementarios (siempre una vez finalizada la quimioterapia y que el oncólogo lo permita).
2.- Cuidados de la piel durante la radioterapia: merece un capítulo aparte porque la radioterapia se aplica a nivel local (al contrario que la quimioterapia, que afecta a todo el organismo), lo cual hace que sus efectos secundarios sean más visibles en la piel. En general se recomienda el uso de prendas holgadas y de tejido naturales (algodón, seda o hilo) en la zona que está contacto con la piel radiada. De las cremas adecuadas os hablarán en las unidades de radioterapia, pero es importante hidratarse bien tanto por fuera (beber mucha agua) como por dentro.
3.- Uñas: pueden sufrir mucho con el tratamiento, desde volverse frágiles y quebradizas hasta ponerse negras y caerse. Si esto sucede hay que tener cuidado con ellas, puesto que no podemos utilizar alicates para arreglarlas ni ningún objeto cortante. Nos tocará esperar y extremar los cuidados para que no se infecten.
4.- Higiene bucal: hay que acudir al dentista ANTES de comenzar el tratamiento, porque después no se deberán realizar limpiezas, ni extracciones, ni empastes, etc. Es importante pues que lleguemos a nuestra primera quimioterapia después de habernos hecho una revisión a fondo. La boca, igual que todas las mucosas, también se reseca durante el tratamiento. Los colutorios específicos pueden ayudar a sobrellevar este problema, y los helados de hielo (tipo Twister) también!!!
miércoles, 23 de octubre de 2013
PRESENTACIÓN: QUÉ ES PANDORA ONCOLOGÍA PSICOSOCIAL
Es una realidad innegable que el cáncer es una enfermedad que afecta cada vez más a personas de todas las edades que se encuentran en circunstancias personales y sociales muy diversas. Un diagnóstico de cáncer implica que la vida del paciente oncológico se convierte desde ese momento en incertidumbre: por el tiempo de vida que le queda, por los efectos secundarios de los tratamientos que va a recibir por el discurrir de la propia enfermedad... En muchas ocasiones tampoco las personas que conviven con el paciente saben si lo que hacen o dicen es lo más adecuado, pudiendo convertirse en un estresor más.
El hecho de que el cáncer afecte cada vez a más personas más jóvenes, que se encuentran en la plenitud de su vida, hace que el escenario psicosocial que encontramos tenga casi infinitas variaciones: parejas jóvenes con hijos que no saben como comunicar de la forma menos traumática a sus hijos tanto el dia. gnóstico como los efectos secundarios de los tratamientos, parejas sin hijos que ven truncadas sus expectativas de ser padres o postergadas "sine die", mujeres solteras que se preocupan por los aspectos estéticos derivados de los tratamientos... Y así un largo etc.
PANDORA es un gabinete psicológico que intenta cubrir una serie de necesidades que surgen en las personas con cáncer o en sus familiares una vez que tienen que enfrentarse a un diagnóstico de tipo oncológico. Las necesidades médicas van a estar cubiertas por los especialistas (médicos, oncólogos, radioterapeutas, hematólogos...) pero existen otra serie de aspectos que van a requerir una especial atención y a los que no se suele dar tanta importancia o que no se identifican de manera tan evidente, a pesar de que influyen directamente en la calidad de vida del paciente y el afrontamiento de las distintas fases de la enfermedad.
El cáncer conlleva cambios en toda una serie de aspectos:
1.- Cambios en la vida cotidiana porque los tratamientos y las visitas médicas van a romper su rutina, sus planes a corto y largo plazo... Muchas personas laboralmente activas se enfrentan a bajas de larga duración o a incapacidades permanentes.
2.- Cambios en las relaciones familiares: primero porque en la mayoría de los casos una persona del entorno se va a convertir en lo que denominamos "cuidador principal" (habitualmente una mujer, aunque también puede ser el marido, un hijo, etc). Hay que evitar que esa persona se sobrecargue emocionalmente y llegue un momento en que sea incapaz de hacerse cargo del cuidado.
3.- Cambios en el aspecto físico: afectan a la autoestima, que es especialmente importante a lo largo de este trance, puesto que a según qué edades es fundamental sentirse atractivos (por ejemplo los adolescentes, cuando se está formando su grupo de amigos...). Los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos tienen unas repercusiones físicas que suelen ser muy visibles y que pueden implicar un cierto grado de deterioro. Hay que intentar minimizarlas al máximo y aprender a afrontarlas de tal forma que no supongan un impedimento para mantener la vida social activa y que las relaciones sociales sean satisfactorias.
A estos y todos los demás aspectos psicológicos y sociales que implica la enfermedad trataremos de dar respuesta. Si hay algún tema en particular que os gustaría hablar, decidlo, si tenéis alguna duda sobre algo también. La orientación fundamental es ayudar, porque cuantos más seamos más fácilmente recorreremos el camino.
El hecho de que el cáncer afecte cada vez a más personas más jóvenes, que se encuentran en la plenitud de su vida, hace que el escenario psicosocial que encontramos tenga casi infinitas variaciones: parejas jóvenes con hijos que no saben como comunicar de la forma menos traumática a sus hijos tanto el dia. gnóstico como los efectos secundarios de los tratamientos, parejas sin hijos que ven truncadas sus expectativas de ser padres o postergadas "sine die", mujeres solteras que se preocupan por los aspectos estéticos derivados de los tratamientos... Y así un largo etc.
PANDORA es un gabinete psicológico que intenta cubrir una serie de necesidades que surgen en las personas con cáncer o en sus familiares una vez que tienen que enfrentarse a un diagnóstico de tipo oncológico. Las necesidades médicas van a estar cubiertas por los especialistas (médicos, oncólogos, radioterapeutas, hematólogos...) pero existen otra serie de aspectos que van a requerir una especial atención y a los que no se suele dar tanta importancia o que no se identifican de manera tan evidente, a pesar de que influyen directamente en la calidad de vida del paciente y el afrontamiento de las distintas fases de la enfermedad.
El cáncer conlleva cambios en toda una serie de aspectos:
1.- Cambios en la vida cotidiana porque los tratamientos y las visitas médicas van a romper su rutina, sus planes a corto y largo plazo... Muchas personas laboralmente activas se enfrentan a bajas de larga duración o a incapacidades permanentes.
2.- Cambios en las relaciones familiares: primero porque en la mayoría de los casos una persona del entorno se va a convertir en lo que denominamos "cuidador principal" (habitualmente una mujer, aunque también puede ser el marido, un hijo, etc). Hay que evitar que esa persona se sobrecargue emocionalmente y llegue un momento en que sea incapaz de hacerse cargo del cuidado.
3.- Cambios en el aspecto físico: afectan a la autoestima, que es especialmente importante a lo largo de este trance, puesto que a según qué edades es fundamental sentirse atractivos (por ejemplo los adolescentes, cuando se está formando su grupo de amigos...). Los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos tienen unas repercusiones físicas que suelen ser muy visibles y que pueden implicar un cierto grado de deterioro. Hay que intentar minimizarlas al máximo y aprender a afrontarlas de tal forma que no supongan un impedimento para mantener la vida social activa y que las relaciones sociales sean satisfactorias.
A estos y todos los demás aspectos psicológicos y sociales que implica la enfermedad trataremos de dar respuesta. Si hay algún tema en particular que os gustaría hablar, decidlo, si tenéis alguna duda sobre algo también. La orientación fundamental es ayudar, porque cuantos más seamos más fácilmente recorreremos el camino.
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